JOHANN SEBASTIAN BACH

 
Llamado en muchas ocasiones "el padre de la música", Johann Sebastian Bach fue no sólo el epílogo de una época, el Barroco, sino una de las mas altas cumbres que la música haya alcanzado jamás. De el dijo un compositor de la talla de Robert Schumann que Bach era a la música lo que un fundador a su religión.

Johann Sebastian Bach fue el último de los ocho hijos del matrimonio formado por Johann Ambrosius Bach y María Elisabeth Lammerhirt. Johann era un nombre común a casi todos los miembros varones de la familia, por lo que solía omitirse en el trato cotidiano.

Bach fue introducido en los primeros secretos del arte musical por su padre, que era Hausmusicus (músico municipal) de Eisenach, y por su tío, el organista y compositor Johann Christoph Bach. Aunque los Bach tenían una posición económica mas bien modesta, ello no impidió que proporcionaran a sus hijos una esmerada educación. Johann Sebastian fue inscrito en la Lateinschule, escuela cuya enseñanza se impartía en latín y que estaba reservada a los niños para quienes se deseaba una formación superior.

Dos factores fundamentales regían el ambiente familiar de los Bach: la religión (recordemos que en Eisenach había estudiado y predicado Lutero) y la música, los cuales ejercieron una notable influencia en el animo de Johann Sebastian, que desde sus primeros años demostró cualidades excepcionales para el aprendizaje musical.

La serena paz del hogar de los Bach se vio interrumpida en 1694 por la inesperada muerte de María Elisabeth. Preocupado por la suerte de sus hijos, Johann Ambrosius contrajo nuevo matrimonio; pero en 1695, tres meses después de estas nupcias, el músico enfermó y falleció a los pocos días. Su joven viuda quedo en una situación económica desesperada y acudió al mayor de los hijos de su marido, Johann Christoph, que desde 1690 era organista en la Michaeliskirche de Ohrdruf. Así, Sebastian y su hermano Jacob, de nueve y trece años, respectivamente, fueron a vivir con Christoph, quien fue un segundo padre para ellos. En Ohrdruf, Bach continuo sus estudios. Todo en el parecía orientado hacia la música: su disposición a estudiar teoría, sus progresos técnicos en el órgano, su afán por conocer y estudiar nuevas obras, así como su bellísima voz de tiple. Esta fue la que le permitió recibir sus primeros ingresos económicos como músico: incorporado al coro de la escuela, recibía por ello una pequeña paga.

A los quince años, dejó el internado de Ohrdruf y se marchó, solo y a pie casi todo el trayecto (unos 350 km), a Lüneburg (en el norte de Alemania), donde le habían dicho que podía satisfacer sus deseos de progresar en el campo de la música. Contaba ya con un puesto asegurado de cantor, como soprano, en el coro de la Ritterakademie de dicha ciudad. En aquella época vivía en Lüneburg el organista Georg Böhm, de quien Bach esperaba recibir lecciones. Pero pocas semanas después de su llegada a Lüneburg, el adolescente Johann Sebastian cambió de voz y se vio obligado a dejar el coro, con lo cual perdió su medio de sustento.

Para ganarse la vida y continuar sus estudios, dio clases de violín y empezó a tocar el órgano en ceremonias religiosas y profanas. En su carrera como organista ha de citarse también la notable influencia que ejerció sobre él Johann Adam Reincken, al que Bach visitó varias veces en Hamburgo, ciudad cercana a Lüneburg.

Primeros empleos

En 1702, Bach terminó sus estudios medios y empezó a buscar un trabajo estable. Encontró un buen empleo como violinista en la pequeña corte del duque de Weimar, donde había de suplir también al organista en caso de necesidad. Este puesto le daba cierta estabilidad económica, pero no le satisfacía demasiado; especialmente humillante debió de considerar el tratamiento de Laquey (lacayo) que le estaba reservado según el protocolo de la corte. Así pues, cuando en julio de 1703 Bach fue llamado para probar y valorar el nuevo órgano de la Neukirche de Arnstadt, mostró gran interés en obtener la plaza de organista. Sólo tenía entonces dieciocho años, pero su presentación en Arnstadt fue tan magistral que le costó muy poco conseguir el nombramiento. Sin embargo, las relaciones con el Ayuntamiento de esta ciudad no fueron fáciles; el joven organista sostuvo agrias disputas con sus miembros. En algunas ocasiones la razón no estaba de su parte: a finales de 1705, por ejemplo, obtuvo un permiso de cuatro semanas para viajar a Lübeck a fin de estudiar con Dietrich Buxtehude, pero en lugar de regresar en el plazo convenido se quedó en aquella ciudad casi cuatro meses, lo cual provocó la ira de las autoridades de Arnstadt. Por otra parte existen testimonios del «escándalo» que causaron las innovaciones musicales de Bach en los burgueses de esta ciudad. Un acta del Ayuntamiento pone de manifiesto su desagrado ante una música que introducía «muchas y sorprendentes variaciones, mezclando las melodías con sonidos extraños... y pasando de un tono a otro». Bach fue advertido de que hiciera una música más tradicional, para no «confundir a los fieles».

De Mühlhausen a Weimar

Ante la tensa situación mencionada, Bach buscó un nuevo empleo. Su oportunidad surgió en 1706 cuando, al quedar vacante la plaza de organista de la iglesia de San Blas de Mühlhausen, se le ofreció asumir dicho puesto en ventajosas condiciones económicas. Bach se trasladó sin demora a dicha ciudad, donde poco después, el 17 de octubre de 1707, se casó con su prima María Bárbara Bach. Parecía que un período de calma creativa esperaba al compositor, pero no ocurrió así. Por razones parecidas a las que provocaron problemas en Arnstadt (su música "revolucionaria") no tardó en chocar con los miembros del Consejo Parroquial de Mühlhausen. Sus relaciones personales y la estima en que se le tenía le permitieron encontrar pronto un nuevo empleo, esta vez como organista de la corte de Weimar, en donde, además de ganar más dinero, contaba con las simpatías del duque Wilhelm Ernst, hombre profundamente religioso y amante de la música.

Bach se trasladó a Weimar con su familia en 1708. La época transcurrida en esta localidad fue la primera en su vida en que pudo dedicarse seriamente a la composición. Las labores inherentes a su cargo explican la doble actividad creativa del compositor: para la iglesia escribió las primeras grandes composiciones de órgano, y para los conciertos profanos o «de cámara», las de clave.

Poco después de su llegada a Weimar, Bach entró en contacto con el poeta Salomo Franck, en colaboración con el cuál escribió algunas magistrales cantatas. En 1714, el duque nombró a Bach Konzertmeister de su corte, dignidad que le obligaba a «ejecutar cada mes una composición nueva», es decir, un cantata para la iglesia, y a dirigir los ensayos de los músicos de la capilla: En aquel período Bach conoció a Telemann, con quien entabló una gran amistad. En Weimar nacieron seis de los hijos de Bach: Catharina Dorothea, Wihelm Friedemann, María Sophia y Johann Christoph (gemelos, fallecidos poco después de su nacimiento), Carl Philipp Emanuel y Johann Gottfried Bemhard. La dedicación del compositor como maestro de sus propios hijos está suficientemente demostrada por la categoría excepcional de músicos como Wilhelm Friedemann, Carl Philipp Emanuel y (más tarde) Johann Christian.

Con los años, las relaciones entre el duque y el compositor fueron deteriorándose. La ruptura sobrevino cuando, tras el fallecimiento del Kapellmeister a finales de 1716, le fue negado a Bach el nombramiento para el que creía tener méritos y derecho. Entonces encontró una salida al conflicto obteniendo el puesto de Kapellmeister de la corte de Kóthen, regida por el príncipe Leopold von Anhalt-Kóthen.

Allí le esperaba un sueldo, una vez más, bastante superior a lo acostumbrado, y un príncipe extraordinariamente culto y amante de la música, que prefería la música profana a la religiosa, característica a la que debió ceñirse el compositor. De aquellos años datan los seis Conciertos de Brandemburgo, los tres Conciertos para violín, así como abundante música de cámara para instrumentos solistas y música para clave.

La llegada de su séptimo, hijo (Leopold August) en 1718 supuso para Bach un nuevo motivo de alegría. Sin embargo, esa dicha pronto se truncó con el fallecimiento del niño y, dos años después, con el de su esposa. Viudo y padre de cuatro niños pequeños, Bach se enfrentó con sentido práctico a la dura situación que le esperaba. Pese a las muestras de afecto que le prodigaba el príncipe Leopold, el compositor, debido a su profunda religiosidad, no estaba satisfecho en Kóthen, donde prácticamente sólo se hacía música profana.

Poco tiempo después de la muerte de su esposa, Bach viajó a Hamburgo y allí conoció a la joven Anna Magdalena Wilcke, con la que contraería segundas nupcias. La boda tuvo lugar en Kóthen el 3 de diciembre de 1721. Anna Magdalena, muchos años menor que Bach, de temperamento sensible y dotada de una bella voz, se convirtió en una fiel colaboradora de su marido. Bach estaba decidido a pasar el resto de sus días en Kóthen, pero un nuevo acontecimiento hizo que su relación con el príncipe se enfriara profundamente. Parece que todo comenzó a raíz de la boda de Leopold con Friederica Henrietta, mujer frívola e indiferente a la música y otras formas de arte. La influencia de ésta sobre su marido se hizo sentir de tal manera, que el apasionado melómano dejó de asistir a los conciertos y se fue apartando cada vez más de los músicos que él mismo había llevado a su corte. La situación resultó tan incómoda para Bach que éste aprovechó la primera ocasión que se le presentó para marcharse de Kothen. En junio de 1722 quedo vacante la plaza de Kantor de la iglesia de Santo Tomas de Leipzig. Tras una serie de problemas burocraticos, Bach obtuvo el puesto, comprometiéndose a la enserianza, tanto publica como privada, de los alumnos de la Thomasschule (escuela de Santo Tomas), a la que estaba adscrito el cargo de Kantor, y a la composición y dirección de la música de las dos iglesias principales de Leipzig, Santo Tomas y San Nicolás. Desde el punto de vista administrativo, el cambio de puesto significaba un descenso, ya que la categoría de Kapelimeister era superior a la de Kantor; sin embargo, Bach consigui6 que le fuera concedido un sueldo mayor que el que ganaba en Kothen. Tomó posesión del nuevo empleo en 1723.

El «Kantor» de Leipzig

En Leipzig dio comienzo el período mas glorioso de la actividad de Bach como compositor. Durante los 27 años allí transcurridos, realizó la parte más importante de su obra creativa. En la primavera de 1729 aceptó además la dirección del Collegium Musicum, fundado por Telemann en 1702, lo cual le permitió disponer de un notable conjunto instrumental que daba conciertos con motivo de acontecimientos cívicos o cortesanos. Como había sucedido en otros lugares, las relaciones de Bach con los estudiantes no fueron demasiado satisfactorias, lo cual provoco enfrentamientos con los miembros del Ayuntamiento de Leipzig. Estas dificultades amargaron profundamente al músico y le hicieron refugiarse cada vez en su familia y en la composición.

En Leipzig, los Bach tuvieron trece hijos de los cuales pocos superaron la infancia. Dos de ellos, Johann Christoph Friedrich y Johann Christian, fueron músicos destacados.

A medida que pasaron los años, el aislamiento musical de Bach fue cada vez mayor. Muy lejos del «estilo galante» que empezaba a imponerse por aquel entonces (y del que su hijo menor, Johann Christian, sería figura importante), Bach fue atacado por obsoleto, cuando en realidad estaba escribiendo sus obras más sublimes.

En los últimos años de su vida Bach fue perdiendo paulatinamente la vista a causa de unas cataratas (se sometió incluso a dos desafortunadas intervenciones quirúrgicas), lo cual acabó de completar el proceso de aislamiento en el que se había sumido. Falleció al anochecer de un día de julio, a los 65 años, rodeado de su esposa (que dejó un conmovedor relato de la vida junto a él) y de algunos de sus hijos. Su última petición fue escuchar música. Murió mientras los miembros de su familia entonaban el coral «Ante tu trono me presento», que él había compuesto.

Dominio de todos los géneros

Prácticamente todos los géneros, con acepción de la ópera, fueron tratados por Bach y deben a su genio aspectos fundamentales de su estructura y evolución. El largo catálogo de su obra, el Bach-Werke-Verzeichnis (Leipzig, 1950), que suele abreviarse BWV, está formado por 1.087 números de Opus, cifra que da idea de su extraordinaria capacidad creadora. Bach fue, ante todo, un maestro del órgano, tanto en el terreno interpretativo como en el de compositor. Su obra organística se divide en dos grandes grupos: corales y composiciones libres, pensados ambos en función del culto protestante.

Entre los corales podemos destacar el Orgelbüchlein, BWV 599-644, colección de 45 corales escritos entre 1713 y 1717; los 18 corales BWV 651-668, compuestos la mayoría en Weimar entre 1708 y 1717, y el Clavier Übung III, BWV 669-689 (1737), formado por 21 corales. Entre las formas libres destacan los preludios, o toccatas, y fugas, la más célebre de las cuales es la Toccata y fuga en re menor, BWV 565. Es importante también su obra para clave, entre la que se cuentan dos colecciones de carácter didáctico, la primera de ellas escrita para su hijo mayor, Wilhelm Friedemann, en 1720, y la segunda para su esposa Anna Magdalena, en 1722-1725. Hay que mencionar también en este apartado el Aria con 30 variaciones, BWV 988, más conocida como Variaciones Goldberg. Sin embargo, el máximo logro de Bach en el estudio y la enseñanza de este instrumento lo constituyen los 24 preludios y fugas de "El clave bien temperado" (Das wohltemperierte Clavier), BWV 846-869), publicado en 1722. Veinte años más tarde Bach repitió la experiencia con una «segunda parte» consistente en otros tantos preludios y fugas, que llevan los números de catálogo BWV 870-893.

Bach tuvo su primer contacto con el mundo de la orquesta a través de la transcripción y adaptación al órgano y al clave de conciertos y demás obras instrumentales de otros compositores (Vivaldi, Marcello, etc.). Entre su obra propia dedicada a la orquesta, debemos hacer mención de los seis Conciertos de Brandemburgo, BWV 1046-1051, escritos entre 1711 y 1721 y dedicados en 1721 al margrave de Brandemburgo; los tres Conciertos para violín, BWV 1041-1043, compuestos entre 1717 y 1723, y las cuatro Ouvertures o Suites, BWV 1066-1069, destinadas a ser tocadas por el Collegium Musicum de Leipzig.

En el apartado de música de cámara suelen incluirse las composiciones para instrumento solista (concretamente para violín, violoncelo, flauta y viola da gamba con o sin acompañamiento. Entre estas obras destacan "las 3 Sonatas y 3 Partitas para violín solo, BWV 1001-1006", de gran virtuosismo y muy densas de contenido estético; las 6 Suites para violoncelo solo, BWV 1007-1012, concebidas según una base común consistente en un preludio y los cuatro movimientos típicos de la suite, aunque Bach introdujo también "menuets, bourrees y gavottes; las 6 Sonatas para flauta y clave, BWV 1030-1035 y las 3 Sonatas para clave y viola da gamba, BWV 1027-1029". Todas las obras de cámara fueron compuestas durante el período de Kothen (1717-23).

Música coral y vocal

Bach fue, esencialmente, un músico de iglesia. Como tal sabía muy bien que la música religiosa es, ante todo, música vocal. Y a ella se dedicó sobre todo a partir de 1723, año en que fue nombrado Kantor de Leipzig. La liturgia protestante contaba, desde la Reforma de Lutero, con una larga tradición en el genero de la cantata religiosa, que, en tiempos de Bach, estaba formada por corales, textos de la Biblia y arias da capo, precedidas de su correspondiente recitativo. Aunque las primeras cantatas de Bach que se conservan datan de su época de Mahlhatsen, las mas importantes son las que compuso en Leipzig. Para estas obra Bach usó, entre otros, textos de lo poetas Salomo Franck, Erdmann Neumeister y Christian Friedrich Henric que escribió con el sobrenombre de Picander.

Hasta nosotros han llegado mas de 200 cantatas de tema religioso y un número considerable de cantatas profanas. También el genero de la Pasión tenía una larga tradición en vida de Bach. De las cinco Pasiones que este compuso, solo se conservan dos: la de San Mateo y la de San Juan. De otra, la de San Marcos, solo se conserva el texto. La mas antigua de ellas es la Pasión según San Juan, BWV 245, cuya primera versión data de 1724. La Pasión según San Mateo, BWV 244, compuesta en 1727, es más madura que la anterior y de carácter más intimo.

El oratorio tenia, en la liturgia luterana, una función similar a la de la cantata, pero mas solemne y extensa, propia para las grandes fiestas. De Bach conocemos tres oratorios: el de Navidad, BWV 248, compuesto en 1735, el de Pascua, BWV 249, escrito en 1725 y revisado posteriormente, y el de la Ascensión, BWV 11, que data de 1735. El primero consta de seis composiciones independientes; los otros dos son cantatas algo mas extensas que las ordinarias. Entre las obras escritas en latín (lengua permitida por Lutero solo en ocasiones solemnes) destacan la Misa en si menor, BWV 232, una de las mas hermosas de todos los tiempos, y el Magníficat, BWV 243.

Bach compuso también un número considerable de motetes, corales, etc., que fueron recogidos por su discípulo Johann Philipp Kimberger y por su hijo Carl Philipp Emanuel. Ya hacia el final de su vida Johann Sebastian Bach dio nueva savia al género del canon, el más estricto de todos los procedimientos contrapuntísticos, así como a la fuga. En estos apartados creo la música más visionaria y profunda que jamás se haya compuesto. En este apartado cabe mencionar sobre todo La ofrenda musical, BWV 1079 y El arte de la fuga, BWV 1080. 



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