SIR EDWARD ELGAR


Elgar, Sir Edward William

Broadheath,Worcs., 2 de junio de 1857.
Worcester, 23 de febrero de 1934).


Compositor inglés. Después de un comienzo oscuro y un largo proceso de aprendizaje, emergió para convertirse en la figura más prominente de la música británica de las tres primeras décadas del siglo XX.

Los primeros años

Elgar fue el cuarto hijo y segundo varón de un afinador de pianos y vendedor de música de Worcester y su esposa católica romana. A pesar de que desde temprana edad mostró talento musical y aprendió a tocar piano, violín y órgano, primero trabajó brevemente en una oficina de abogados; a los 16 años se convirtió en músico independiente, tocando en varias orquestas locales, para las cuales realizaba arreglos y componía.
 
Aparte de sus clases de violín, no tuvo una educación musical formal. Su instrucción en contrapunto y orquestación la obtuvo a través del estudio de libros y de su propia experimentación práctica.
 
A partir de 1878 fue violinista en la orquesta del Three Choirs Festival cuando éste se realizaba cada tres años en Worcester. Alrededor de esa época también se estableció como maestro de violín. En 1884, su Sevillana, primera ejecución de Elgar en Londres, fue dirigida por August Manns en el Crystal Palace.
 
No obstante, en los siguientes cinco años, hasta que Elgar tuvo poco más de 30 años de edad, hubo pocos avances significativos en su destino.
 
En 1889, sin embargo, contrajo matrimonio con Alice Roberts, hija de un general del ejército hindú. Ella era nueve años mayor y lo conoció cuando tomaba clases de acompañamiento de piano. Alice creía fervientemente en la capacidad de Elgar para convertirse en un gran compositor y se establecieron primero en Londres, esperando despertar el interés de editores y directores de orquesta por su obra. Tuvieron escaso éxito e, irónicamente, fue el Worcester Festival, en 1890, el que le encargó una obra orquestal, la overtura Froissart.

Elgar se mudó a Malvern en 1891, reanudando sus clases. Froissart fue editada por Novello, principal distribuidor en el mercado de cantatas. Elgar se puso a trabajar entonces en una obra basada en un texto de Longfellow, The Black Knight (1893). A ésta le siguió un oratorio, The Light of Life (1896) y luego otra cantata con texto de Longfellow, King Olaf (1896). Esta última le dio a Elgar su más grande éxito hasta ese momento y una vez más fue Manns quien se hizo cargo de ella.

No obstante, el nombre de Elgar todavía no era muy conocido fuera del centro de Inglaterra. Esta situación no cambió sino hasta el Diamond Jubilee de la reina Victoria en 1897, donde el éxito de su Imperial March motivó al Leeds Festival de 1898 la comisión de la cantata Caractacus.
 
Sin embargo, fue con una obra para gran orquesta, Variations on an Original Theme (las Variaciones “Enigma”), que Elgar alcanzó en 1899 un logro significativo, pues el estreno fue dirigido por Hans Richter en Londres, cuya defensa de Elgar y sus obras fue emulada por varios de sus colegas directores en Europa.
 
De 1900 a 1914, la fama de Elgar en Europa continental y en Rusia fue la más grande alcanzada por cualquier compositor inglés, incluido Britten.

Los años de madurez

Los años comprendidos entre 1899 y 1919 fueron el cenit de la creatividad y éxito de Elgar. En estas dos décadas compuso tres obras sacras corales a gran escala [The Dream of Gerontius (1899-1900), basado en un poema de Newman, considerada por muchos la obra maestra de Elgar, y dos oratorios bíblicos The Apostles y The Kingdom (1902-1903, 1901-1906)] dos sinfonías (1907-1908, 1909-1911), la Introduction and Allegro para cuerdas (1904-1905), las oberturas de concierto Cockaigne (1900-1901) e In the South (1903-1904), las primeras cuatro marchas Pomp and Circumstance (nºs. 1 y 2, 1901; nº. 3, 1904; nº. 4, 1907), la Coronation Ode (1901-1902), las Suites Wand of Youth nos. 1 y 2 (1907, 1908), basadas en música escrita en su infancia, el Concierto para violín (1909-1910), la oda The Music Makers (1912), la cantata de tiempos de guerra The Spirit of England (1915-1917), la Sonata para violín y el Cuarteto de cuerdas (1918), el Quinteto con piano (1918-1919) y el Concierto para violonchelo (1919).
 
También compuso muchas canciones, canciones a varias voces, piezas ocasionales y música incidental.
 
Con la canción Land of Hope and Glory, adaptación de la marcha en trío Pomp and Circumstance nº. 1 en re mayor de 1902, Elgar se convirtió de manera no oficial en un laureado músico nacional, a pesar de que no obtuvo el puesto de Master of the King’s Music sino hasta 1924.

La muerte de su esposa en 1920 le dio a Elgar la excusa para alejarse del mundo de la música, excepto como director de sus propias obras en conciertos y en estudios de grabación. En los años de posguerra se encontraba desconcertado, incluso llegó a sentirse “indeseado”, además de que llevaba mucho tiempo desilusionado por las retribuciones financieras de sus obras.
 
En los últimos 14 años de su vida no logró terminar ninguna obra mayor y las dos que estuvo cerca de concluir, la Severn Suite (1930) y la Nursery Suite (1931), fueron compuestas en gran medida con material tomado de viejos cuadernos de apuntes.
 
Sin embargo, en 1932 y 1933 trabajó en una ópera, The Spanish Lady, con libreto basado en un texto de Ben Jonson y Barry Jackson, y en una tercera sinfonía comisionada por la BBC. Dejó numerosos apuntes de ambas obras. Percy Young confeccionó una versión de concierto de la ópera y otra de la sinfonía fue realizada por Anthony Payne. Esta última, estrenada en 1997, tuvo un éxito inmediato y, a pesar de las reservas expresadas por algunos, fue declarada como un logro notable. Elgar recibió muchas distinciones, como la orden de caballería en 1904, la Order of Merit en 1911 y el título de barón (of Broadheath) en 1931.

Su personalidad era compleja: su apariencia, la de un terrateniente con todo bajo control, fue una pose conscientemente adoptada con la cual complementaba sus frecuentes mecanismos de defensa a través de los cuales afirmaba no tener interés alguno en la música.

Sus tempranos forcejeos y sus prejuicios contra su religión le dejaron heridas que el éxito y los honores nunca sanaron. Su música combina un claro gusto popular con el más elevado y visionario de los raptus. Hay momentos excelsos y visionarios en piezas ligeras como Chanson de nuit, mientras que el encanto fresco y despreocupado de sus piezas más ligeras se permea en las sinfonías y los conciertos.
 
Sus dotes melódicos son el fundamento de toda su obra; su armonía despliega por momentos un rico cromatismo y otras veces es simple y conmovedoramente diatónica; su tratamiento tonal es a menudo inestable y evasivo, imprimiendo a la música un aire fantástico; su orquestación es brillante y colorida con un empleo particularmente impresionante de las texturas en las cuerdas; su estilo compositivo se basa en el gusto por recursos como secuencias, terceras ascendentes, séptimas descendentes y triadas paralelas.

Su estilo es una amalgama muy individual de influencias diversas como Schumann, Wagner, Gounod, Saint-Saëns, Franck, Liszt y Brahms.
 
Con semejante linaje, la “anglicidad” específica que se le adjudica es difícil de definir, incluso no es de sorprender que la impresión extremadamente poderosa e impactante que provoca su música, mueva a algunos a utilizar el adjetivo “elgariano”.




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