LA MÚSICA NEGRA Y SUS ORÍGENES


El estudio de la música negra, tan atractivo como nuevo, no adquirió verdadera importancia hasta la aparición de las técnicas de grabación, por lo que se halla en una fase todavía muy primaria. De todos modos, gracias al gran avance que estos métodos han experimentado y al interés que diversos musicólogos del mundo entero han puesto en la investigación de las distintas formas musicales del continente africano, se ha descubierto una tradición musical sorprendentemente rica, la cual ha servido incluso para estudiar los comportamientos y las características étnicas de los pueblos del África negra. 

 
La música negra presenta una realidad tan distinta a la música europea que estudiarlas bajo un mismo baremo se convertiría en un tremendo error. Las dos tradiciones musicales, tan dispares en influencias y en manifestaciones, no coinciden en ningún aspecto, ni en el estrictamente musical ni en los instrumentos musicales utilizados, ni en la función social y religiosa que cumplen.

Las manifestaciones musicales africanas difieren de las occidentales en casi todos los aspectos, no sólo en sus características esenciales, sino también en el papel social que éstas desempeñan en las vidas de dichos pueblos. 

En los siguientes apartados, trataremos de plasmar el variado abanico de formas, usos y costumbres que presenta la música en Africa, así como la influencia de ésta en otros países con una población negra importante.

La música en la sociedad africana


La cuestión más difícil, al abordar el estudio de la música en un continente tan vasto como el africano, es la de encontrar un denominador común que permita investigar manifestaciones musicales tan alejadas geográficamente y con características formales tan distintas. Los rasgos que unen las músicas de regiones y pueblos tan diversificados son dos: su modo de transmisión y su función social.

Siendo la música negra colectiva y de participación, sus composiciones son casi siempre anónimas y su transmisión oral. Al sufrir alteraciones de una ejecución a otra, unido a su falta de notación, la forma se renueva constantemente. 


 
Este hecho, que podría dificultar un estudio profundo de las formas al no estar consolidadas, no deja de ser un rasgo inherente a este tipo de música; la investigación debe encaminarse, entonces, a las variaciones que presentan y a las características comunes que siempre permanecen. 

Otro factor general entre tan dispares tipos de música es la importancia que ésta adquiere en los actos sociales de los pueblos, los cuales celebran con música todas sus manifestaciones colectivas. De todos modos, las variantes son múltiples, y así, por ejemplo, los grandes tambores cilíndricos de una membrana, presentes en todo el continente, son empleados por algunos pueblos de Zaire para acompañar simples danzas festivas, mientras que los mismos instrumentos, en otros pueblos de la Costa de Marfil, se utilizan en los funerales.


Es importante destacar que en ninguna sociedad africana existe una relación músico-público que sea comparable al modelo occidental. Si bien es cierto que los músicos están presentes en las ceremonias y conducen las formas musicales según su criterio y las tradiciones, el resto de la congregación no desempeña un papel pasivo, como es el caso de la música occidental, sino claramente participativo.

Puede establecerse que, frente al carácter de deleite pasivo sin connotaciones utilitarias de ningún tipo que presenta la música occidental, la música africana desempeña una función ritual, sea la de invocar a los dioses, o la de honrar a los difuntos, al rey, etcétera.

Características musicales


Una vez más nos hallamos ante la necesidad de encontrar características comunes a todas las variedades musicales del continente negro, las cuales existen tanto a nivel rítmico como melódico, formal o instrumental.

Se aprecia que la música negra es casi exclusivamente vocal y, a pesar de la presencia de instrumentos, resulta difícil encontrar una música instrumental que no sea una adaptación de alguna pieza vocal.

Su escala habitual es la pentatónica, aunque podemos hallar ejemplos de otros tipos de escalas, a menudo muy sofisticadas. En cuanto a la presencia de la polifonía, sería necesario un estudio más detallado para determinar su importancia, pues su uso varía notablemente de una zona a otra.

El aspecto rítmico ha sido el más estudiado y tratado, tanto por su enorme riqueza como por su complejidad. En la mayoría de los casos, los ritmos se producen mediante un grupo de instrumentos de percusión, los cuales los realizan aparentemente desiguales pero siempre cíclicos, referidos a una pulsación implícita que enmarca el conjunto. Tales elaboraciones rítmicas siempre de una gran complejidad, reciben el nombre de polirritmia.

Por lo que se refiere a las formas, procede establecer una distinción fundamental entre formas abiertas y formas fijas. Las primeras, características sobre todo de los pueblos del África Central, presentan unos ciclos inamovibles, sobre los cuales los intérpretes músicos y pueblo, realizan unas variaciones e improvisaciones; el resultado es una renovación formal constante.

Las formas fijas, reservadas para las celebraciones solemnes de la colectividad, dejan poco lugar a la improvisación y al azar por tratarse de estructuras muy reglamentadas, en las cuales cada rasgo e inflexión tiene un significado que no conviene alterar.

Los pueblos africanos registran la presencia de un gran número de instrumentos de todas las clases, siendo la mayoría de ellos autóctonos. Entre los instrumentos de percusión, destacan la sanza —consistente en un juego de lengüetas de bambú o de hierro fijadas sobre una cajita de madera que les sirve de caja de resonancia, y tocadas con los dedos— y diferentes tipos de xilófonos, desde los modelos más rudimentarios a los más sofisticados.

Existe también una gran variedad de tambores, distinguiéndose por el material con que están construidos, por su tamaño, forma o modos de fijación de las membranas.

El instrumento de viento más utilizado es la flauta, la cual es de múltiples y dispares características (recta, globular, travesera, de Pan o doble) y está construida con madera, marfil, cuerno, etc.

El arpa, el arpa-cítara, el arpa-laúd y el arco musical, sencillo instrumento consistente en una cuerda que se tensa o destensa con la simple flexión del arco, produciendo una gama de sonidos relativamente amplia, son algunos de los instrumentos más sobresalientes empleados en el continente africano.

Música de influencia africana


Los grandes éxodos que la comunidad negra ha sufrido a lo largo de la historia han determinado la formación de importantes colectividades de gente de color, las cuales han adaptado las costumbres de su continente de origen a la nueva sociedad. Por ejemplo, en Estados Unidos la presencia de la colectividad negra durante los dos últimos siglos ha creado un sinfín de formas musicales universalmente apreciadas, entre las que destacan los negro spintuals, el jazz, el blue y el más reciente soul.

Por su especial sensibilidad, su alegría o tris-teza características y por una eviden-te relación con las raíces africanas, la música practicada por los negros en el ámbito estadounidense se distingue rápidamente de la producida por los blancos.

Otros países que han albergado comunidades negras en su seno han creado formas musicales peculiarmente intensas. Éste es el caso de Brasil y sobre todo de las Antillas, cuya música más conocida es la que la comunidad negra ha producido, siempre fiel a sus raíces y a su peculiar forma de apreciar e interpretar el arte musical.

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